Discursos sociales

Discurso
Pero entonces, ¿qué es un discurso?
El discurso acá no se entiende como alguien que se para en un escenario con un micrófono y habla. Ese es un discurso, entre otros. El discurso, para nosotros, es un recorte de la semiosis: un "pedazo" de significaciones que dan vueltas por la sociedad de forma material.

Acá estamos enunciando un punto muy importante de la teoría: para Verón, el sentido tiene materialidad. Es decir, siempre habrá un soporte material para el sentido: imagen, sonido, palabras.
Todo aquello que nos rodea y que es posible de ser investida de sentido se nos dará a conocer con el término de materia sensible. Dado que no hay nada que no esté investido de sentido, porque todo lo que conocemos es parte de la vida social, entonces diremos que la materia sensible investida de sentido será materia significante.

El concepto de texto es toda materia significante organizada que sea posible de representar varios sentidos. Es decir, la principal característica de los textos (cualquiera de ellos, no sólo los escritos: una película, un videoclip, una fotografía, un cuadro, un graffiti en una pared) es su polisemia, la propiedad de poder abarcar varios sentidos. El texto es un concepto empírico: son los que existen de hecho.
El discurso, finalmente, es un concepto teórico. Es una construcción del analista. Es un recorte espacio-temporal de la semiosis social que nos permitirá ponerlo en relación con otros discursos.

¿Cómo analizamos discursos?
Podemos, a partir de comparar un discurso con otros, establecer dos tipos de análisis: en producción y en reconocimiento. En principio, los discursos se organizan  de acuerdo a la siguiente forma, según Verón:



  En donde el discurso que el analista recorta será el discurso-objeto, y se relacionará con sus condiciones de producción y reconocimiento. A partir de esto, podemos hacer los análisis en producción o en reconocimiento.

Análisis en producción

Las condiciones de producción se definen como restricciones que dan cuenta de la generación del discurso que se analiza, es decir el discurso-objeto. Son otros discursos anteriores.

Para hacer un análisis en producción se relevarán marcas, que son propiedades significantes en la superficie textual, que como tales no están relacionadas con otras. Esto quiere decir que por sí mismas no constituyen operaciones, que son relaciones entre marcas.
Una vez que la relación entre una marca y otra presente en las condiciones de producción de un discurso-objeto (una operación) está identificada, podemos hablar ya no de marca, sino de huella. El análisis en producción supone, entonces, la búsqueda de marcas que relacionen, en tanto huellas, al discurso-objeto con sus condiciones de producción.Procedemos a un análisis en reconocimiento:

1) Como el anterior, el sentido aquí tiene materialidad en este discurso: es un audiovisual. La materia es imagen en movimiento y sonidos.
2) Una marca que remite al discurso-objeto es el título y los personajes: dan cuenta que este discurso de reconocimiento es lectura (desde otra óptica) de nuestro discurso-objeto, la historieta videizada. Al establecer esta relación, la marca pasa a ser huella.
3) Es importante destacar aquí que las referencias a las prácticas de gobiernos totalitarios son marcas en la superficie de este discurso. Podrían ser huellas al referirse a las mismas prácticas que aparecen en la historieta. Sin embargo, éstas refieren a otros discursos que no son la historieta y, por lo tanto, podemos no identificarlas como huella de nuestro discurso-objeto.
4) El hecho de que múltiples marcas estén presentes en un discurso de reconocimiento no quiere decir que todas ellas sean huella de las operaciones que las relacionan con un discurso-objeto. Esa es la gran diferencia con el análisis en producción: nosotros tomamos un sólo discurso como condición de producción, e ignoramos al resto de ellos.

Circulación
Un discurso no es nunca igual a sus condiciones de producción. A la vez, éstas nunca son idénticas a las condiciones de reconocimiento del primer discurso. Existe un desfasaje entre ellas. Este desfasaje se conoce como circulación, y sólo se puede dar cuenta de ésta al establecer un análisis comparativo. Existe el desfasaje porque los discursos surgen en distintos momentos históricos y sociales dentro de una comunidad. Esta relación se profundizará en el siguiente apunte: semiosis de lo ideológico y el poder.

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